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La conciencia es como un reloj de pared, cuando no está limpia su dong es
profundo, pesado, torturador e infinito, pero si está tranquila el mismo dong
es vivir el día a día con paz, tranquilidad, felicidad y sin deberle nada a
nadie.
¡Excelente frase! La conciencia se
asemejaría a un reloj de pared, cuando no está limpia su dong sería como una
tortura pesada y con un sufrimiento grande y que jamás acaba, en cambio si la
conciencia está tranquila ese mismo dong es de felicidad, pues uno está en paz,
tranquilo, feliz y sobretodo sin deberle nada a nadie. Es el dong del reloj de
pared que sería como un recuerdo que nos atormenta siempre o nos hace felices
siempre. Gran analogía, pues la manecilla del dong nos daría según como estemos
un dong de desdicha o un dong de dicha.
