- El padre que abandona a sus hijos es como un
mausoleo: una bonita fachada, un corazón hueco y una historia llena de
lágrimas.
¡Excelente
frase! El padre que abandonó a sus hijos se asemeja a un mausoleo, el padre
tiene una bonita fachada, como el mausoleo, el padre tiene un corazón hueco, ya
que no siente pena por abandonar a sus hijos ni tampoco amor hacia ellos, al
igual que el interior del mausoleo está hueco y el padre ha dejado a sus hijos
una historia llena de lágrimas, sus hijos al recordarlos recordarán muchos
recuerdos de pena al igual que la historia del difunto del mausoleo también
estará llena de lágrimas. Muy buena analogía pues ambas se asemejan mucho.
