- En el yunque se forjan las espadas y en la
voluntad se forjan las virtudes.
Sí, de igual
forma que en el yunque se forjan espadas, en la voluntad de uno se forjan las
virtudes, pues cuando uno se esmera acaba logrando cosas que si no pusiera
voluntad no las conseguiría. Una analogía que nos enseña el valor del esfuerzo.
