- Hablar de un problema es como encender una
lámpara; si la enciendes la oscuridad desaparecerá y si lo cuentas el problema
también desaparecerá.
¡Fantástica
frase! Y es que quien habla de un problema es como quien enciende una lámpara,
si uno enciende una lámpara la oscuridad desaparece pues de la misma forma
quien habla sobre sus problemas al final acaban esfumándose. Hay que recordar
siempre esta frase y no guardarse los problemas pues a veces nos hacemos una
bola en la cabeza y pensamos que es un gran problema cuando en el fondo no
tiene ninguna importancia y al soltarlo lo solucionaremos. Muy buena analogía
pues esta frase al igual que muchas otras es de un gran valor.
