- Arrebatar una vida o hacer la guerra es como
esparcir una ceniza maldita en la tierra, de ella no crecerá nada nunca más, de
igual forma que quien arrebata la vida de alguien recogerá la mayor de las
desgracias.
Pues sí,
quien arrebata una vida o practica la guerra es como si esparciese una ceniza
maldita en la tierra, de ella no crecerá nada nunca más, pues la tierra ha sido
maldecida, de la misma manera que quien hace ese terrible crimen recogerá la
mayor de las desgracias, pues será castigado por su mal karma.
