- La falsedad es la cárcel de la verdad y también la
cárcel de la honradez.
Pues sí, quién
miente descaradamente a veces puede ser listo porque tanta sinceridad puede ser
negativa y la falsedad sería la cárcel de la verdad, pero a la vez puede ser
negativo porque también quién miente con descaro está aprisionando la honradez.
En el punto medio está la virtud, ser sincero pero sin meter la pata.
