- Mirar el rostro de un antepasado es como mirarse
en un antiguo espejo; el reflejo muestra con total fidelidad de dónde venimos y
en quien nos convertiremos.
Buena frase.
Quien mira el rostro de un antiguo antepasado es como quien se mira en un
antiguo espejo, tanto el rostro de nuestro antepasado como el reflejo del
antiguo espejo muestra con total fidelidad de dónde venimos y en quien nos
acabaremos convirtiendo. Pues nuestros antepasados son sangre de nuestra
sangre, al final nos acabaremos pareciendo en muchas cosas a quienes nos precedieron.
