- Un objetivo que cueste años uno lo debe afrontar
con la paciencia con que la llama consume la vela del candelero; debe el fuego
quemar lentamente y con constancia la vela y el último día el fuego conquistará
el candelero.
Muy buena analogía,
pues un objetivo que cueste años uno lo debe afrontar con la misma paciencia
con la que la llama consume la vela del candelero, debe el fuego de igual modo
que la constancia quemar la vela lentamente pero sin detenimiento y al final un
día el fuego conquistará el candelero, es decir la persona conquistará su
objetivo. Gran analogía pues es bastante original.
