- Uno ha de vivir la vida como el sonido de la
lluvia: perseverante, tranquilo, fructificador y sobretodo purificador.
¡Gran frase!
Estaba un día cepillándome los dientes después de cenar y eso que estaba
lloviendo, me pareció un sonido calmante y tranquilo así que apague la música
del móvil y me puse a escuchar la lluvia. Y uno debe de vivir la vida como el
sonido de la lluvia; uno debe de ser perseverante como las gotas que caen del
cielo, debe de ser tranquilo como la lluvia que cae tranquilamente, debe de dar
frutos en su vida al igual que la lluvia nos bendice con sus frutos pero
sobretodo debe de ser purificador, al igual que la lluvia limpia el mundo uno
debe de limpiar con sus buenas acciones este mundo. Muy buena analogía, pues
uno tiene que vivir como cuando escuchamos llover.
