- Produce una gran felicidad contemplar un juguete
antiguo, pues nos recuerda otra época, otras personas y sobretodo un cariño que
nunca desaparecerá.
¡Bellísima
frase! Y es que si alguien conserva un juguete de la niñez y ya antiguo nos
produce una gran felicidad, pues ese juguete nos recuerda otra época en la que
éramos completamente felices y sin preocupaciones, otras personas que tal vez
ya no las tengamos tan cerca pero sobretodo nos recuerdan un cariño que jamás
desaparecerá, pues el amor auténtico nunca muere.
