- El antiguo reclamo de una iglesia vacía es como
quien ora a los vientos, unas palabras que piden algo a unos oídos que lo
ignoran.
Muy buena frase
análoga. Tengo que decir que en mi barrio hay una iglesia y yo me inspiré en
que está iglesia parece haberse quedado sin feligreses y pone carteles para
buscar nuevos parroquianos. Y de la misma forma que el reclamo de una iglesia
vacía en los tiempos que vivimos no es escuchada quien habla donde no hay nadie
y solo sopla el viento sus palabras también son ignoradas. Es muy triste la
desesperanza de quien hace un reclamo y no es escuchado, una iglesia vacía es
triste al igual que quien tiene algo que contar y no es escuchado también es
triste.
